Maximiano Mora Sevilleja
La Rabeia
La Rabeia se va a pique
pese a su historia ancestral
con sus palés y sus guisos
y todo su personal.
La esperanza no abandonan,
y unos van a celebrar
una buena comilona,
para la pena olvidar.
Otros hay que, en su amargura,
cantan: parecen contentos,
pero a solas también lloran,
pues lo llevan muy adentro.
Rabeia, que fuiste tanto,
y has de verte abandonada,
porque dejas a tus hijos
sin techo, sin pan, sin nada.
lo veo todo distinto?
La loba
Un día por la mañana,
por el bosque paseando,
en lo alto de una loma
hallé una loba llorando
porque perdió a sus cachorros,
los que estaba amamantando,
cuando llegó un oso hambriento
y a todos fue devorando.
¡Oh, no llores, loba hermosa!
Otros lobeznos tendrás,
mas vigila los peligros
que acechando siempre están.
pero es un pueblo muy bonito.
Es tierra de viejas fábricas,
de traginers y mineros;
y todo a su alrededor
está lleno de senderos.
Un castillo muy antiguo,
que está en lo alto de un cerro,
es la joya principal
del pueblo en el mundo entero.
La gente va a visitarlo
y sube por el camino
y baja por el sendero.
¡Balsareny del alma mía,
Balsareny, cuánto te quiero!
salgo y me voy caminando
por un camino bonito,
por un camino muy largo;
con los kilómetros que hago
los minutos y las horas van pasando.
Y cada día repito:
“¡Vaya camino bonito,
vaya camino más largo!”
Cuando me encuentro cansado
me siento sobre una piedra
a la sombra de un gran árbol,
y según estoy sentado
me quedo un rato pensando:
—Parece que este camino
es como la vida misma:
poco a poco nos vamos desgastando,
hasta que llega el momento
que nos vamos al otro barrio.
Y cuando yo me haya ido,
desde lo alto del cielo
veré a otros caminantes
por el camino bonito,
aquel camino tan largo;
y se dirán unos a otros:
“¿Os acordáis de aquel hombre
que cada día venía
por este camino largo?
Si ya no está entre nosotros,
ya se fue hacia el otro barrio;
me gustaría pensar
que está junto a Dios sentado,
y allí aquel hombre por fin
estará en paz descansando.”
cuando me pongo a pensar:
¿Qué está pasando en el mundo?
¿Por qué hay tanta falsedad?
¿Será que siempre fue así
y yo nunca lo he sabido?
¿O es que, al paso de los años,
lo veo todo distinto?
Maximiano Mora Sevilleja va néixer el 1954 a Espinosa del Rey (Toledo). Als 18 anys va venir a Balsareny i va treballar al tèxtil, a les fàbriques de la Colònia Soldevila i de la Rabeia. Un cop jubilat, practica l’esport de la bicicleta, però també li agrada de compondre versos de caire popular, tot i que mai fins ara no n’havia publicat cap, i es limitava a recitar-los a les seves amistats. El primer dels que publico el va escriure en ocasió del tancament de la fàbrica de la Rabeia.

M'agrada molt el de Balsareny, com no podia ser de cap altra manera!
ResponEliminaEl poeta expressa els seus sentiments de forma planera i senzilla. Escriu des del cor, i això ja és un valor segur.
ResponElimina